Poema 469 (Huyen las noches)

 
HUYEN LAS NOCHES
 
Las noches se quitan los zapatos,
para huir en silencio,
sin que apenas lo noten nuestros cuerpos…,
¿ya amanece…?
 
Sus adioses son vacuos y silenciosos
y su existir, sólo encuentros de cuerpos de día,
casi siempre incómodos, que quieren cambiar algo.
 
Aunque en el despertar
algo nos queda siempre…,
alguna huella solapada…
 
De aquél sueño mediterráneo,
ya no guardo sino la imagen de un muchacho
de mirada salvaje, que caminó solo entre los árboles,
a quien hablaron el romero del acantilado
sobre la sirena de escamas azules
y los pinos enamorados del mar
sobre su desnudo en la arena…
y su solaz, con las olas de la noche…
 
No somos ya jóvenes.
Cada noche envejecemos un poco más
y hoy te lo cuento, hoy que me recuerdas
el romero de la costa y tu desnudo
me trae a la mente a los pinos del acantilado…,
hoy se mojan mis ojos, en esta noche que huye,
silenciosa, con los zapatos en la mano,
para no despertarnos…
 
 
fuga-2-blog[1]
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2 comentarios to “Poema 469 (Huyen las noches)”

  1. La noche gira sobre sus talones desnudos y se marcha presurosa. No quiere ver el rostro del día, su corazón se parte al ver cómo se disuelven los sueños que alimenta en la oscuridad.
    Hoy el sol no dejará de brillar…

  2. quiza te escondiste entre los arboles del acantilado esperando ver a la desnuda sirena …
     
    seca tus ojos … quedan noches de vida …
     
    besos para allá … donde estás.


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